Armas de fuego civiles
Armas de fuego civiles por país
Comentario
Países destacados
Las tasas civiles de armas de fuego más bajas registradas son 0 por cada 100 personas en Indonesia, Nauru, Taiwán y la Ciudad del Vaticano, con Corea del Sur y las Islas Salomón muy cerca con 0.2. En el otro extremo, Estados Unidos destaca claramente con 120.5 por cada 100 personas, muy por encima de cualquier otro país; Yemen le sigue con 52.8, mientras que Montenegro y Serbia se sitúan ambos en 39.1. Una sorpresa notable es que varios países de altos ingresos, incluidos Canadá (34.7), Finlandia (32.4) e Islandia (31.7), aparecen entre el grupo con mayor tenencia.
Tendencias regionales
Por continente, Europa tiene el promedio más alto con 16.89 armas de fuego por cada 100 personas, seguida de América del Norte con 13.7 y América del Sur con 12.16. Asia se sitúa por debajo de la media mundial con 7.948, mientras que Oceanía promedia 4.871 y África tiene el promedio regional más bajo con 3.809. Aun así, los promedios regionales pueden ocultar grandes diferencias internas, especialmente en América del Norte y Asia, donde los países individuales van de valores cercanos a cero a niveles muy altos.
Fuente de datos
Los datos provienen del Small Arms Survey 2017 y se miden como armas de fuego civiles por cada 100 personas. La cobertura incluye 197 países. Como se trata de una tasa de tenencia a nivel nacional, muestra la prevalencia más que la forma en que las armas de fuego se distribuyen dentro de cada sociedad.
Interpretación
Los valores más altos significan más armas de fuego civiles en relación con la población, por lo que los valores más bajos son mejores en esta métrica. La media mundial es de 9.61 por cada 100 personas, pero la cifra muy alta de Estados Unidos y los niveles elevados en un grupo más pequeño de países muestran que la tenencia está muy desigualmente distribuida en el mundo. En general, la mayoría de las tasas más bajas se concentran cerca de cero, mientras que las tasas más altas se concentran en un número limitado de países, lo que sugiere fuertes diferencias nacionales más que un patrón regional uniforme.