Población nacida en el extranjero

Población nacida en el extranjero por país

Fuente de datos: UN DESA 2024Unidad: % of totalDirección: Más alto mejor

Comentario

Países destacados

La Ciudad del Vaticano destaca con una proporción de nacidos en el extranjero del 100%, muy por delante de Catar (76.7%) y los Emiratos Árabes Unidos (74%). El top 10 está dominado por pequeños estados europeos y economías del Golfo, con Singapur también ocupando un lugar destacado con 48.7%. En el otro extremo, Cuba tiene la proporción más baja con 0.02%, mientras que China, Madagascar, Myanmar y Filipinas están todas en 0.1%. También es notable que varios países asiáticos grandes aparezcan entre los valores más bajos.

Tendencias regionales

Europa tiene el promedio continental más alto, con 19.53%, muy por encima de la media mundial de 10.7%, mientras que Asia ocupa el segundo lugar con 13.01%, impulsada por varios estados de muy altos ingresos y destino de migrantes. Oceanía (9.564) y América del Norte (8.831) se sitúan más cerca del promedio mundial, aunque todavía por debajo. América del Sur (4.667) y África (3.563) tienen los promedios regionales más bajos, lo que indica proporciones de nacidos en el extranjero generalmente menores en esos continentes.

Fuente de datos

Los datos provienen de UN DESA 2024 y miden la población nacida en el extranjero como porcentaje de la población total de cada país. La cobertura incluye 197 países. Una salvedad es que los valores pueden estar fuertemente influenciados por estados muy pequeños y centros migratorios especializados, que aparecen de forma destacada en la parte superior del ranking.

Interpretación

Los valores más altos indican una mayor proporción de residentes nacidos en el extranjero, lo que en este conjunto de datos se considera mejor. Las proporciones muy altas suelen señalar países que son destinos importantes para los migrantes, mientras que las proporciones muy bajas sugieren una migración de entrada relativamente limitada o sistemas migratorios más cerrados. En conjunto, los datos muestran un patrón global muy desigual: unos pocos países tienen poblaciones nacidas en el extranjero excepcionalmente grandes, mientras que muchos otros se mantienen cerca de cero.